La administración Trump anunció que a partir del 5 de diciembre, la validez de las autorizaciones laborales se reducirá de cinco años a un máximo de 18 meses para varias categorías de solicitantes bajo protección humanitaria. La medida representa un nuevo giro restrictivo en la política migratoria federal y promete generar amplio debate en comunidades migrantes, defensores de derechos humanos y expertos legales.
El anuncio fue realizado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), que actualizó su manual operativo para establecer el nuevo periodo de vigencia. Entre las categorías afectadas se encuentran refugiados, asilados, solicitantes de asilo con casos pendientes, personas en proceso de ajuste de estatus, solicitantes de suspensión de deportación y quienes buscan alivio bajo la Ley NACARA.
En todos estos casos, los permisos emitidos nuevos o pendientes se regirán bajo el límite de 18 meses. Hasta ahora, quienes obtenían permiso bajo estos programas podían recibir autorizaciones con vigencia de hasta cinco años, lo que brindaba estabilidad para obtener empleo formal, insertarse en la economía y establecer planes de vida familiar y laboral en el país.
Fuente: VOZ DE AMÉRICA





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