Nuevamente Estados Unidos y México, envueltos en un intercambio de rumores, acusaciones y exaltaciones patrióticas. Truenos, rayos y juramentos al cielo se suceden en ciclos repetitivos. Desde Estados Unidos surgen informaciones sobre el estatus de las visas de viaje o del complicado presente judicial de políticos ligados al Gobierno. México, enseguida, responde al derecho y al revés. Las informaciones se solidifican al norte de la frontera y entonces el sur contemporiza, reflexiona y luego levanta el puño guerrero.
Los nuevos señalamientos sobre las presuntas investigaciones del Departamento de Justicia de EE UU a dos gobernadores oficialistas en funciones en México, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, dan vuelta a la rueda. En una nota publicada este miércoles, Los Angeles Times explicó que el Gobierno de Donald Trump ha cancelado las visas de viaje a Durazo y Villarreal. El diario ha dicho también que los dos han seguido viajando al norte, en un estatus habitualmente reservado para sujetos que colaboran con las autoridades de aquel país. El Departamento de Justicia, dice el diario, investiga sus presuntos nexos con el crimen organizado. Tanto Villarreal como Durazo han negado los señalamientos del diario angelino. “No muerdan todos los anzuelos, esa nota no tiene ninguna fuente”, aseguró el mandatario de Sonora en conferencia de prensa.
Fuente: EL PAÍS





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