El sistema migratorio de Estados Unidos ha vuelto a estar bajo la lupa tras la reciente liberación de Deisy Rivera Ortega, una ciudadana salvadoreña y esposa del sargento de primera clase José Serrano, veterano con 27 años de servicio en el Ejército y tres despliegues en Afganistán.

Su caso, que captó la atención de medios internacionales, se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan las familias militares bajo políticas migratorias estrictas.

Todo comenzó el pasado 14 de abril, cuando Rivera Ortega asistió a una cita rutinaria en las oficinas de inmigración en El Paso, Texas. El propósito de la reunión era avanzar en su solicitud de Parole in Place (PIP), un programa discrecional diseñado específicamente para proteger de la deportación a familiares inmediatos de miembros de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, en lugar de recibir una actualización sobre su estatus, fue arrestada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La justificación de las autoridades se basaba en una orden de deportación pendiente desde 2019 y un cargo menor por entrada ilegal al país

Fuente: INFOBAE