Keiko Fujimori será la nueva presidenta de Perú después de una de las elecciones más ajustadas de los últimos años. La candidata conservadora ha logrado imponerse con el 50,1% de los votos frente al 49,8% del izquierdista Roberto Sánchez, una diferencia de apenas 43.386 sufragios que se confirmó tras 17 días de escrutinio y con el 99,8% de las papeletas contabilizadas.
El voto exterior fue determinante. Las comunidades peruanas en el extranjero inclinaron la balanza hacia Fujimori. Sánchez ha impugnado repetidamente estos votos acusando fraude, pero sus protestas no han impedido que se certificara el resultado.
Un legado de autoridad y sangre. Fujimori reclama el legado de su padre Alberto Fujimori, quien eliminó la hiperinflación y los grupos terroristas en los noventa, pero también gobernó de forma autoritaria. Su administración dejó matanzas, desapariciones y esterilizaciones forzadas de mujeres indígenas.
Fuente: EL PAÍS





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