Mientras Estados Unidos da señales contradictorias sobre el rumbo que busca darle a la guerra en Irán, este martes las fuerzas norteamericanas atacaron una ciudad que alberga uno de los principales sitios nucleares de Irán, provocando una enorme bola de fuego en el aire, y Teherán atacó un petrolero kuwaití completamente cargado en el golfo Pérsico.

Los ataques reflejaron la intensidad de la guerra más de un mes después de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques. El conflicto ha dejado más de 3.000 muertos y ha causado importantes interrupciones en el suministro mundial de petróleo y gas natural.

Trump, quien ha oscilado entre insistir en que hay avances en las conversaciones diplomáticas con Irán y amenazar con ampliar la guerra, compartió imágenes del ataque en Isfahán.

Fuente: EL CLARÍN