La guerra pasa factura hasta a los buques más sofisticados. El portaaviones más avanzado de la Armada estadounidense, ‘USS Gerald R. Ford’ se retira del mar Rojo tras un incendio en la lavandería. El buque de propulsión nuclear de 100.000 toneladas no se retira de la batalla por daños causados por el enemigo sino por el mal funcionamiento de algunos de los departamentos de servicios que comparten la apabullante cifra de 4.000 tripulantes.
Es el ‘Gerald Ford’ un mastodonte del mar de última generación, pero pese a ello sufre los achaques de una campaña de movilización demasiado larga para sus ocupantes. Suele decirse entre marinos que uno de los puntos más débiles de cualquier barco son sus letrinas. Además de la lavandería, la moral de los marineros decae con el uso continuado de infraestructuras que se estropean y pueden causar una verdadera invasión de sinsabores y efluvios ponzoñosos poco coherentes con la moral de combate.
Fuente: EL PERIODICO. COM





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