El surgimiento de los “therians”, comunidades de jóvenes que se identifican como animales y replican sus conductas, en espacios públicos ha provocado un debate social sobre los límites entre la autoexpresión y la convivencia.

Los episodios recientes, como la congregación en la Plaza Independencia de Montevideo a raíz de una convocatoria viral en TikTok y el caso en Buenos Aires en el que un ‘therian’ mordió a una niña, han intensificado tanto la atención mediática como el cuestionamiento sobre la normalización y la visibilidad de estas formas identitarias.

La proyección de estos comportamientos en el espacio público genera reacciones encontradas. El auge de memes, debates y burlas en redes sociales revela que el fenómeno no solo divide opiniones, sino que se encuentra en un cruce entre integración cultural y nuevos prejuicios.

Fuente: INFOBAE