Bad Bunny ha sido criticado duramente por su poco talento musical y le echan en cara que es un producto de la mercadotecnia. Puede ser. Pero el enfoque en esta oportunidad no es musical sino humano. La crítica subió de tono con su presentación en el Super Bowl, en donde sus detractores afirman que fue un asco y sus seguidores afirman que es la mejor que se ha presentado.

Pero, aunque explícitamente no abordó el tema migratorio, El Conejo Malo enarboló la bandera de la hispanidad, marcando para los latinoamericanos un sello distinto, visibilizando a mexicanos, colombianos, venezolanos, nicaragüenses, hondureños, puertorriqueños, peruanos, argentinos y de toda América Latina vieron sus banderas ondear en un escenario que ha sido tradicionalmente anglosajón.

La pregunta a los criticones aquí es: ¿Adónde están aquellos artistas que deberían alzar la voz? ¿Han escuchado a Los Tigres del Norte decir algo recientemente, Karol G, Alejandro Fernández, Juanes, Marc Anthony, o al Grupo Firme? No se ven, no se oyen ni se sienten cuando hablar a favor de la comunidad que los hizo millonarios se refiere. Hay que ser más empático con lo que vive la comunidad que habla español en los Estados Unidos, darle voz a los que no la tienen es una forma de agradecerles el respaldo a sus carreras.

Fuente: REDACCIÓN CENTRAL