Estados Unidos incautó el miércoles dos petroleros vinculados a Venezuela en el Atlántico, uno de los cuales tenía bandera rusa, como parte de la campaña del presidente Donald Trump para controlar los flujos de petróleo en América.
Con un submarino y buques rusos en las proximidades tras una persecución de dos semanas en el Atlántico, la medida supuso un riesgo de mayor confrontación con Moscú, que ha condenado las acciones de Washington en Venezuela y ya está en desacuerdo con Occidente debido a la guerra de Ucrania.
Una persecución de varias semanas a través del Atlántico terminó el miércoles por la mañana cuando la Guardia Costera y fuerzas especiales militares estadunidenses, portadoras de una orden judicial de incautación, interceptaron a Marinera, que se había negado a ser abordado el mes pasado antes de cambiar a la bandera de Rusia, dijo Washington.
La operación fue apoyada por la Real Fuerza Aérea británica y de uno de sus buques militares.
Fuente: MILENIO





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