En lo que va del segundo periodo de gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, casi medio centenar de migrantes detenidos en las redadas y operativos del ICE han muerto tras haber sido ingresados a centros de reclusión improvisados y con múltiples deficiencias.
Uno de cada tres de los migrantes fallecidos era de origen mexicano. Desde un joven de 19 años de edad que, según el reporte oficial, se habría suicidado, hasta hombres de mediana edad muertos por supuestas complicaciones médicas.
El común denominador son reportes oficiales iniciales sobre las causas de muertes que, en todos los casos, excluyen de responsabilidad a las autoridades, y recalcan el supuesto perfil criminal de los migrantes fallecidos.
Tras conocerse del último caso ocurrido el 11 de abril en un centro en Luisiana, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó al personal consular mexicano visitar diariamente los centros de detención, y anunció que presentarán una demanda por estos casos ante el sistema interamericano de derechos humanos.
Fuente: MILENIO





Comentarios