El domingo 1 de junio, un hombre utilizó un lanzallamas improvisado y bombas molotov en un ataque que dejó ocho personas heridas en el Pearl Street Mall de Boulder, Colorado. El ataque se produjo durante una manifestación organizada por Run for Their Lives, un grupo dedicado a concienciar sobre los rehenes israelíes en Gaza. Mohamed Sabry Soliman, de 45 años, ha sido formalmente acusado de un crimen federal de odio, de acuerdo con los documentos judiciales presentados el lunes.

Tras su arresto, Soliman confesó haber planeado el ataque durante un año, apuntando a lo que describió como un “grupo sionista”, según expresó el FBI en un documento. Durante el ataque, Soliman gritó “Free Palestine (Palestina libre)”, lo cual marca el incidente como un acto de violencia motivada por ideología, informó el FBI. La agresión dejó a miembros del grupo de entre 52 y 88 años con heridas graves y quemaduras de diferentes grados.

En el contexto internacional, el ataque ocurrió al inicio de la festividad judía de Shavuot en medio del conflicto persistente entre Israel y Hamás. Este acto violento ha sido condenado por líderes internacionales, incluido el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien expresó: “Rezamos por la recuperación total de las personas heridas en este brutal ataque terrorista”.