No está demostrado que la cara sea el espejo del alma, pero cada vez hay más estudios que indican que sí puede reflejar el estado de salud. Algunos esbozan que aparentar menos edad de la que se tiene está asociado con una mayor longevidad. Un nuevo trabajo publicado en The Lancet Digital Health va en esta línea mediante un ingente análisis elaborado con inteligencia artificial, que es capaz de extraer de una fotografía facial señales vinculadas tanto con la edad como con la supervivencia de pacientes con cáncer.
Para sus conclusiones, los investigadores entrenaron al sistema con más de 40 millones de imágenes de rostros y desarrollaron dos herramientas a partir de este análisis. La primera estima la edad. La segunda ordena a pacientes oncológicos según su riesgo de muerte. Por el momento, se trata de un modelo preliminar que tiene todavía un largo recorrido hasta que muestre una verdadera utilidad clínica.
Fuente: EL PAÍS





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