Bill Gates lleva años defendiendo una idea que contradice una de las creencias más extendidas sobre el éxito académico. El cofundador de Microsoft ha señalado que nunca fue el mejor estudiante, pero que muchos de los alumnos más destacados de las mejores universidades terminaron trabajando para él, una reflexión con la que busca poner en perspectiva el papel que desempeñan las calificaciones en el desarrollo profesional.
La afirmación del empresario no pretende restar importancia a la educación ni al valor de obtener buenas notas. Más bien, pone sobre la mesa que el rendimiento académico representa solo una parte del potencial de una persona y que existen otros factores que pueden ser igual de importantes para construir una carrera exitosa.
Fuente: INFOBAE





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