La guerra en Medio Oriente ha puesto de relieve la alianza recién descubierta entre el sector tecnológico y el ejército estadounidense tras décadas de relaciones tensas, demostrando una sinergia que los inversores ven como una mina de oro potencial.

Por primera vez, a los pilares habituales del sector militar-industrial, como Lockheed Martin y Boeing, se suman los gigantes tecnológicos emergentes Palantir, Anthropic y Anduril para ayudar a mantener en funcionamiento la maquinaria bélica estadounidense.

Las empresas tecnológicas participan cada vez más en la asistencia a las fuerzas armadas en todo tipo de tareas, desde la computación en la nube hasta los drones con inteligencia artificial.

Maven, la plataforma de análisis de datos de Palantir, se ha utilizado ampliamente en la ofensiva contra Irán, al igual que la inteligencia artificial de Anthropic.

Fuente: INFOBAE