Estados Unidos ha comenzado a probar un sistema de inteligencia artificial diseñado para detectar posible actividad delictiva dentro de las cárceles, a partir del análisis de llamadas telefónicas, videollamadas, mensajes de texto y correos electrónicos enviados por personas privadas de libertad. La tecnología, desarrollada por Securus Technologies, busca identificar patrones que indiquen la planificación de delitos y alertar a investigadores para intervenir a tiempo.
La herramienta, que todavía se encuentra en fase experimental, se utiliza en centros penitenciarios que alojan desde personas a la espera de juicio hasta reclusos con condenas firmes, además de instalaciones de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Su funcionamiento está pensado para complementar la labor de los equipos de monitoreo en un contexto en el que la falta de personal es un desafío constante.
Fuente: INFOBAE





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