La mayoría de la gente cree que los humanos somos diferentes. La razón es que el Homo sapiens ha evolucionado para ser consciente. Muchos animales sienten dolor y placer; algunos parecen tener autoconciencia. Pero el potencial único de la mente humana para manifestar un sentido de sí misma distingue a cada miembro de la especie y merece un trato especial.
La claridad teórica se desvanece con alarmante rapidez. La IA está en su fase inicial. Sin embargo, casi uno de cada cinco estadounidenses de entre 18 y 29 años afirma haber mantenido una “amistad personal continua” con un chatbot. Recientemente, China eliminó rasgos humanos de los bots para limitar la “dependencia emocional” de los usuarios.
Muchas máquinas superan a los humanos, pero los modelos de IA de vanguardia sobresalen en rasgos distintivamente humanos, como el conocimiento y la articulación de ideas. Aún es posible concebir las IA como simples máquinas para predecir secuencias de palabras mediante matemáticas a gran escala. Con el tiempo suficiente (aunque cientos de miles de años), se podrían realizar esos cálculos con lápiz y papel. Sería difícil argumentar que el papel y el bolígrafo tuvieran conciencia.
Fuente: INFOBAE





Comentarios