Cuando ruede el balón en el Mundial de futbol este verano, la verdadera jugada maestra no ocurrirá únicamente sobre la cancha. En las entrañas de los estadios y en los cielos que los rodean, una red de vigilancia compuesta por robots caninos, drones, cámaras inteligentes y centros de mando operará en tiempo real para blindar la experiencia de millones de aficionados nacionales e internacionales y evitar tragedias.
La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) estipula como necesario contar con un centro de operaciones del estadio (COE) en todas las sedes de partidos, desde donde se controlen las operaciones en ese rubro, para proteger a los usuarios y administrar los recursos en condiciones normales y de emergencia. Se le conoce también como sala de control en los recintos más grandes.
Fuente: PRESS READER





Comentarios