Cuando Emily Chong, de 22 años, se graduó del University College el año pasado, pensó que encontrar empleo sería sencillo. Obtuvo una licenciatura en Historia con honores y un lugar en la lista del decano, un reconocimiento reservado para 5 por ciento de su generación. “Tenía más confianza que mis compañeros”, recuerda.
Desde agosto ha enviado más de 100 solicitudes para puestos en relaciones públicas, publicidad y comunicación, sin éxito. “Durante la mayor parte de nuestras vidas nos dijeron que trabajar duro y sacar buenas calificaciones nos llevaría a donde queríamos estar”, dice. “Ahora me doy cuenta de que no es así”.
La experiencia de Chong es cada vez más común entre los recién graduados, golpeados por un mercado laboral adverso. La contratación mundial se mantiene 20 por ciento por debajo de los niveles previos a la pandemia, la movilidad laboral está en su punto más bajo en una década y la inteligencia artificial (IA) está transformando —y reduciendo— los puestos de entrada, según un informe de LinkedIn.
Fuente: MILENIO

Comentarios