Según relataron testigos presenciales a medios locales, la cancha y sus alrededores estaban llenos de jugadores, familiares y vecinos, quienes participaban y observaban el encuentro. Al finalizar el partido, varias personas permanecían en el área, conviviendo y festejando como era habitual en este tipo de eventos comunitarios.
De forma repentina, al menos tres camionetas ingresaron al estacionamiento y a la zona del campo. De los vehículos descendieron entre cuatro y ocho hombres, quienes portaban armas de grueso calibre. Los agresores se dirigieron de inmediato hacia los asistentes y, sin mediar palabra, comenzaron a disparar de manera indiscriminada tanto contra los jugadores como contra los espectadores.
Lo ocurrido en Loma de Flores no fue un evento aislado. Según reportó Periódico Correo, desde inicios de enero varias ligas de futbol amateur en Salamanca, entre ellas la Liga de Veteranos, ya habían suspendido partidos por amenazas, extorsión y ataques previos. Los organizadores recibieron cartulinas con exigencias de “cobro de piso” de hasta 50 mil pesos mensuales para permitir el desarrollo de los encuentros, y algunos directivos sufrieron directamente la violencia.
Fuente: INFOBAE





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