En la batalla explosiva por el control de la frontera entre Jalisco y Michoacán, el crimen organizado ha dado un nuevo paso al frente y ahora lo hace con cuatro patas: ya cuenta con sus propios binomios caninos, es decir, la unión entre un humano especializado y un perros entrenados para detectar explosivos.
Una imagen, por ejemplo, muestra en posición de alerta a un pastor belga malinois, una de las razas más usadas por policías estatales, Guardia Nacional y Fuerzas Armadas por su inteligencia y capacidad de adiestramiento en la detección de bombas, drogas, cadáveres y hasta dinero en efectivo.
Desde el gabinete de seguridad creen que la imagen del belga malinois del CJNG refleja una tendencia que podría tener más de un año de antigüedad, pues El Delta 1 mandaba sobre su propio brazo armado hasta enero de este año, cuando fue enviado a Estados Unidos junto a 36 líderes criminales.
Fuente: MILENIO





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